En tus zapatos




Este posteo será escaso en palabras pero abundante en relevancia. Lo que empezó como un simple ejercicio, terminó como una revelación. Nunca olvidaré aquel pequeño artículo de tan solo tres párrafos que normalmente escribiría en cinco minutos; pero que esa vez duré casi una hora.

En mi trabajo con regularidad me veo obligado a ponerme en el lugar mucha gente, esto con el fin de pensar y generar ideas que tengan un impacto en esas personas. Bueno, hoy intenté ponerme en el lugar de una persona discapacitada.

Hoy supe de verdad lo difícil que es su vida y lo mucho que les cuesta realizar las tareas más sencillas que nosotros mismos damos por sentado. Hoy mi nivel de respeto y admiración por estas personas se elevó exponencialmente. Justo hoy, me quité los zapatos y escribí este artículo con mis pies.

Ya no te amo, quiero otra agencia



¿Cuántas horas hombre (usualmente de muchos hombres y bien caros) invierten las agencias en propuestas de campaña para participar en un pitch? ¿Cuánto de todo ese trabajo es remunerado económicamente? ¿Cuántas de estas campañas generadas específicamente para un pitch llegan a ver la luz del día (o en su defecto, la pantalla del TV)? ¿Cuántas veces los clientes en un pitch se van más por la propuesta económica que por la creativa? ¿Cuántos clientes ven a la agencias como simples proveedores con un servicio caro y engorroso, cuando ellos solo quieren a alguien que les diseñe el brochurecito?

Muchas preguntas, lo sé y sus respectivas respuestas no son nada alentadoras para el gremio.

DATO CURIOSO. Hay cuentas que se van a pitch cada año -
casi-, podría decirse que son publicitariamente promiscuas, ya que han pasado por muchas agencias y no han logrado mantener una relación estable con ninguna de ellas. La típica expresión de cliente: “…haz tal cosa o me llevo la cuenta” es el equivalente a una amenaza de divorcio para un matrimonio (por lo civil desde luego y sin repartición de bienes).

Al final no es más que un mecanismo de presión y de sumisión del cual debemos liberarnos como la industria de profesionales que somos en un área específica de la Comunicación. Amenazar con llevarse la cuenta es la salida fácil de un cliente para ejercer poder y lidiar con los errores de la agencia, muchos de ellos originados por un mal brief enviado por ellos mismos.

Voy a detenerme para destacar particularmente la renuencia de muchos clientes a trabajar con brief, algunos ni siquiera saben llenarlos.


Estimados Clientes:

Por medio de la presente se les reitera que un email
no es un brief, tampoco lo es una llamada telefónica
o una conversación por Messenger.

Un brief es un documento diseñado específicamente
para la correcta solicitud de un proyecto publicitario;
el mismo debe ser redactado por ustedes y validado
en conjunto con la agencia.

Con las mayores muestras de respeto y consideración,

Industria Publicitaria Mundial


Disculpen, hay que ser justos. La responsabilidad es compartida:


Estimad@s Ejecutiv@s de Cuentas:

Favor acatar lo estipulado en el memo anterior dirigido

a los Clientes. Su implementación y vigencia será de gran

utilidad en la prevención de futuros malentendidos.

Suscribe atentamente,


Industria Publicitaria Mundial

cc. Respeto Profesional.


Pero todo esto es sólo una parte, la médula del problema está en que para la gente en general -no solo para los clientes- la Publicidad no es una profesión digna de respeto. Hay muchísimo talento en esta profesión que generalmente no recibe el reconocimiento que se merece, más que el que nos damos nosotros mismos en los festivales de creatividad. (ver posteo: El lado Oscuro de los Creativos).

La siguiente es una anécdota que me ocurrió hace unos meses. Su servidor fue a cortarse el pelo y como parte de esas conversaciones “light” que generalmente tienes mientras te prestan dicho servicio, la señora estilista me preguntó sobre mi profesión. Pude haberle dicho que trabajo de Director Creativo, pero la conversación se hubiera prolongado considerablemente y al mismo tiempo, hubiera perdido lo “light”. Le dije: “yo soy publicista; trabajo en una agencia de publicidad haciendo avisos de prensa, comerciales de TV, etc…” La señora me contestó:
¡Qué raro, yo nunca lo he visto a usted en la tele!

Es duro de admitir, pero en serio la gente cree que uno va a la universidad, estudia por años y saca un grado académico superior para poder ganarse el derecho de salir en TV con modelos y después irse de fiesta con ellas. No hay nada más depresivamente lejano de la realidad. Es un estigma con el que hemos vivido por décadas, mucho antes de que el CONESUP permitiera la enseñanza de Publicidad como carrera universitaria. Ni hablar de lo que piensa la gente de nosotros los creativos; digamos que mi mamá no lo entiende aún.

Sin embargo, algo muy cierto es que la publicidad y la creatividad para una marca son cosas que los clientes ni pueden, ni saben hacer ellos mismos desde sus puestos -por más alto el rango que sea-. Nuestro trabajo tiene un nivel de complejidad importante, no es sencillo y por eso nos contratan. Es más, si cualquiera pudiera hacer este trabajo habría más publicistas que inmigrantes en este país.

Probablemente el estigma es agravado por el hecho de que no tenemos un Colegio Profesional que nos ampare y nos acredite apropiadamente como profesionales. El que existe es para Periodistas, no para Comunicadores y en mi humilde opinión es un error. El INPUB y ASCAP velan por los intereses de la industria que básicamente son los intereses de los dueños de las agencias, pero ninguno tiene la autoridad para validarnos de manera individual profesional.

El asunto es que nadie le cuestiona un diagnóstico o una receta a un Médico (aunque siempre sea Acetaminofén), tampoco nadie le cuestiona los honorarios a un Abogado por redactar un contrato (o sea, cambiar los datos de la persona en un machote), pero de fijo todo el mundo cree que sabe de publicidad; opina y la cuestiona aunque su experiencia en el tema sea poca o nula. Obvia y especialmente los clientes caminan estos terrenos, aunque la mayoría no hayan tenido la formación apropiada para juzgar o evaluar una propuesta creativa de comunicación.

Irónicamente, donde menos hay publicistas o comunicadores es precisamente del lado del anunciante. Basta con leer los clasificados en el periódico y ver los requisitos para saber que los puestos de Gerente de Mercadeo en empresas generalmente son ocupados por administradores de empresas “con énfasis en mercadeo” recién salidos de la U.

Esto significa que en medio de sus clases de finanzas, estadística y contabilidad llevaron un par de cursos de mercadeo extras. Desafortunadamente, este tipo de formación los hace enfocarse ciegamente en productos con beneficios para el consumidor y no en marcas con valor para la gente. Como consecuencia, su criterio de evaluación publicitaria muta a una plantilla genérica condicionada a 3 rubros:

1) Claridad en la explicación del beneficio.

2) Apreciación del producto.

3) Tamaño del logo (megalomanía).


El resto se reduce a la capacidad de la idea y el diseño para “hacerles click” a partir de un juicio estrictamente personal aunque ellos no sean del target y la comunicación no vaya dirigida a ellos.

Pero no es su culpa, la dinámica de su carrera es así y en su trabajo poco a poco los van perfilando como una extensión administrativa del Departamento de Ventas. A grandes rasgos, en la U aprenden las famosas 4 P’s pero desde su puesto nunca llegan a especializarse en ninguna.

Cabe aclarar y recalcar que existen muchas excepciones a este estereotipo de cliente, pero la media va por ahí.

Para explicarlo de otra forma y resumida: Cuando presentas una idea para una campaña, mientras vas mostrando el aviso de prensa, el guión de radio y el storyboard de TV, el cliente obvia la idea y se va imaginando el flowchart de medios; con grandes ansias por saber el desenlace, o sea, la parte donde dice: Total de Inversión: $XXX.XXX.

Posiblemente creerán que he divagado un poco y me he alejado del tema principal de este artículo; pero no es así. Es necesario entender las diferencias esenciales entre cliente y agencia, así como en Terapia de Pareja un matrimonio que pretende divorciarse debe conocer e interiorizar sus diferencias para poder aprender a conciliar. Voy a concluir sugiriendo unos ejercicios:


EJERCICIO DE CONCILIACIÓN # 1

Agencia, no partas del supuesto que tu Cliente tiene tu mismo conocimiento y experiencia en el área de Comunicación y Publicidad. Si no es el caso, es tu responsabilidad sustentar esa carencia de formación y facilitarle capacitación que le ayude a comprender el papel de la Publicidad y la Creatividad dentro de la mezcla de mercadotecnia. Al mismo tiempo es importante mantenerlo actualizado sobre lo que sucede en nuestro quehacer laboral mundial; que conozca las iniciativas creativas que se han implementado con éxito en otros mercados para que su horizonte no se limite a lo que hacen sus competidores locales. Aclaro, no para replicar dichas iniciativas, sino para ampliar su visión de posibilidades para innovar.

Cliente, si no sabes, pregunta, no asumas que sabes por orgullo. Estamos de acuerdo: “el que paga manda”, pero el que manda no necesariamente sabe lo que hace.


EJERCICIO DE CONCILIACIÓN # 2

Cliente, no veas a tu agencia como un proveedor, sino como un asesor. Sácale provecho a su experiencia en un campo que tú no dominas. Ellos son un grupo de gente talentosa que pueden facilitarte tu trabajo y hacerte brillar en tu puesto si les permites que te guíen. No hay problema que no se pueda resolver discutiendo. Amenazar con cambiar de agencia o llevarte la cuenta de plano no eliminará el problema de comunicación, solo lo trasladará.


Agencias, bajémosle el tono al servilismo, propiciemos el diálogo y la negociación. Respetémonos nosotros primero como profesionales para después obtener el respeto de los demás. Actuemos como colegas y no como enemigos en un pitch, la competencia desleal es otro factor importante a considerar y es un problema que debe ser sometido a discusión y reglamentación. No es lo mismo flirtear y seducir una cuenta que ofrecerle sexo salvaje y desprotegido con 50% de descuento.


EJERCICIO DE CONCILIACIÓN # 3

Agencias, pongámosle un precio a los pitch. Tanto trabajo de tanta gente no se puede regalar. Si un pitch le costara a un Cliente unos $5.000 por cada agencia que decida invitar, lo pensaría dos veces antes de amenazar con llevarse la cuenta porque sus cupones se atrasaron.

Clientes, sorry!


SALTEMOS JUNTOS




Para saltar en bungee se requieren dos cosas: la primera es valentía, una sumatoria de convicción, determinación y fe. Debes saber en el fondo de tu corazón que todo estará bien; que pese al atemorizante panorama, saldrás airoso con un gran sentimiento de realización y ventaja respecto a los espectadores que solamente miran desde una cómoda zona de seguridad. Tiene que ser algo que te nace y en lo que crees, de lo contrario, la experiencia resulta traumática sin haberlo siquiera intentado.

Es interesante cómo mucha gente le teme de manera programada a las experiencias riesgosas -
incluso cuando el riesgo es calculado-, aunque, una vez que se ven sometidas a alguna de estas experiencias, la encuentran fascinante; volviéndose motivo de conversación, anécdota e incluso alardeo para con sus colegas, amigos y familiares.

Lo anterior nos lleva al segundo requerimiento, buena compañía: amigos de confianza, conocedores del tema que te apoyen en la aventura y te muestren el camino. Lo cierto es que la experiencia se disfruta más al final, cuando logras hablar con la gente que estuvo contigo animándote todo el tiempo sobre la increíble sensación de logro, las diferentes perspectivas durante la precipitación y el consecuente ascenso victorioso.

No importa cuántos párrafos se hayan escrito sobre el tema, la vivencia es diferente para cada persona. Sin embargo, en lo que todos parecen concordar es que ha sido espectacular, afirman que volverían a hacerlo y que en sus vidas existe un antes y un después de haberlo puesto en práctica.

Por último, si eres Cliente y tienes una Marca a tu cargo, lo que necesitas hacer es leer de nuevo este artículo sustituyendo las primeras 4 palabras por las siguientes: "Para hacer publicidad creativa..."

Saludos,

C@rlos

A partir de ahora, un "Twigarette"



El 18 de enero pasado cumplí 4 años de no fumar, uno de los logros personales que más me enorgullecen después de haber estado fumado como una puta en un bar gay por casi 10 años.

Recientemente decidí meterme en el ride de TWITTER, aún no termino de entenderlo, pero asumo que con constancia lo lograré. Por eso que decidí de ahora en adelante, para hacerme la costumbre de ¨twitear¨, voy a hacer como si fuera "salir a echarme un blanco", cosa que hacía con frecuencia en mis épocas de fumador.

Vamos ver cómo me va con esto; de fijo no me va a matar de cáncer pulmonar, pero en la de menos termino con síndrome de túnel carpal. Je je !!


The IT Crowd RULES!!!!



Luego de meses y meses de adicción al humor geek de The Big Bang Theory, llegaron a mi poder las 3 y únicas temporadas de THE IT CROWD.

Quedé enganchado instantáneamente. El humor es mucho más fino, los guiones están mucho mejor trabajados y los personajes de Jen, Moss y Roy son simplemente espectaculares (gran mérito a los actores).

Lo extraño es que las temporadas tienen solamente 6 episodios y cada una es lanzada en los meses de Noviembre y Diciembre de cada año. Osea, a la fecha existen las temporadas 2006, 2007 y 2008 en espera del lanzamiento de la nueva temporada hasta Noviembre 2009. No entiendo muy bien el razonamiento que hay detrás, pero sé que la espera se compensa en carcajadas. Probablemente en todo ese tiempo los guiones son pulidos y trabajados para que queden perfectos.

HACÉ CLICK EN LA FOTO DEL ELENCO
para ver el inicio de esta gran serie que ha capturado
mi atención y posterior devoción.


ENJOY!!!!


Venta DE CAMPAÑAS 1 0 1



RACIONAL CREATIVO

El racional creativo es lo que separa la creatividad publicitaria de las ocurrencias. En dicho racional se aterriza el insight producto del proceso de planning en un concepto de comunicación; el cual, a su vez, debe responder a una estrategia específica para cumplir los objetivos del cliente.

TELEVISIÓN DEBERÍA IR DE ÚLTIMO

Si la campaña incluye spot de TV, lo mejor es presentarlo de último. Por lo general, el comercial de televisión es el que genera las expectativas más altas en los clientes, dado que probablemente, éste sea el que involucre la mayor inversión del presupuesto. Si TV se presenta de primero y algo no le agrada al cliente, éste no podrá pensar en otra cosa que no sea eso, volviendo el resto de la campaña completamente irrelevante. 

Ahora, si primero se presenta el concept board, seguido de las aplicaciones gráficas, luego radio, exteriores, BTL y por último televisión; el cliente percibe el spot como lo que es: una parte del concepto de comunicación. Algo mucho más grande que 30 segundos al aire en primetime.

LA REGLA DE 2

Dos tipografías, dos colores, dos elementos por slide. Obviamente esto no es una ciencia exacta y el diseño requiere de cierta libertad, sin embargo, puede servir de guía para aquellos con tendencia al abuso de elementos gráficos y sobrecargar de información innecesaria los slides de Keynote o PowerPoint.

Trata de no usar más de dos tipografías por presentación. Juega con su tamaño y sus versiones (regular,
bold, italic, etc), pero no uses un tipo de letra para cada cosa. Mismo principio aplica para los colores. Elige uno neutral para contenido y otro más llamativo para remarcar cosas importante (títulos, vínculos, palabras claves, etc). Preferiblemente que estos colores seleccionados sean de la misma familia, o por lo menos que tengan cierta afinidad (fríos con fríos, calientes con calientes). El abuso de las tipografías y los colores hace la presentación sobre-estimulante para el ojo, esto sin mencionar, de mal gusto.

Por último, no más de dos elementos por slide: titular y texto, titular y bullets, titular y foto, titular y gráfico, texto y foto, texto y gráfico, etc. No importa si la presentación termina con 500 slides, siempre y cuando su ritmo, lectura y comprensión sean cómodas para la audiencia.


SIMPLEZA ANTE TODO

La plantilla de presentación no debe estar cargada del elementos gráficos que compitan visualmente con las piezas de creatividad. Personalmente recomiendo utilizar slides blancos o negros para presentar las piezas y dejar la plantilla para los racionales, titulares y demás contenido.

Tampoco se debe abusar de las animaciones. Hay que recordar que no se trata de un demo de Keynote o Powerpoint, sino de una presentación formal para vender una campaña publicitaria. La menor cantidad de distracciones posible es recomendada.


"KNOW YOUR STUFF"

Cuando intentas vender una campaña, debes saber de lo que estás hablando. El peor de los errores es ir a presentar algo que ni siquiera has visto -
al ejecutivo(a) que le caiga el guante...-. Si sabes de dónde vienen las ideas es mucho más fácil argumentar su venta. Si no sabes, pregúntale al creativo; pídele que te ayude con la presentación. El creativo es el más interesado en que alguna de sus ideas sea comprada, pero no esperes que el creativo haga siempre TU trabajo.

Por último, las campañas hay que venderlas en persona. No vale de nada todo el esfuerzo de un equipo creativo y todo el tiempo preparando una presentación, si al final se le envía por email el archivo al cliente para que lo interprete a su manera. Los cambios se manejan por mail o por teléfono. LAS CAMPAÑAS SE VENDEN EN PERSONA.


GUERRA DE MODELOS



Primero Nicole Aldana, luego Pamela Alfaro y ahora Jennifer Barrantes nos deleita con su debut en el mundo de la pornografía amateur, aunque haya sido de manera involuntaria (...)

Podría decirse que empezamos a notar un patrón, Nicole y Pamela pasaron de modelos a presentadoras en respetables televisoras nacionales. Jennifer es la única que no ha incursionado tanto en el mundo de la televisión. Sin embargo, no descartemos la posibilidad de verla pronto frente a una cámara en las Noticias de las 6.

Lo notable y curioso al mismo tiempo es que el nivel ha ido aumentando, no solo en la calidad de la imagen, sino también en lo explícito del contenido. Es como si se hubieran puesto de acuerdo para que cada una fuera superando a su antecesora. ¿Será que el próximo video incluirá algún juguete vibrador?

A estas 3 representantes de la belleza costarricense, no queda más que ofrecerles un sincero agradecimiento por su contribución al morbo masculino nacional. A Kathryn Arbenz, esperamos con ansias tu despliegue personal de creatividad femenina.


LOVEMARKS bajo el microscopio

En el 2000 Kevin Roberts, CEO Mundial de Saatchi & Saatchi, promulgaba que las marcas estaban perdiendo sustancia. En su libro publicado en el 2005, Lovemarks: el futuro más allá de las marcas, Roberts muestra cómo ingredientes de Misterio, Intimidad y Sensualidad pueden crear conexiones emocionales poderosas con los consumidores. Consecuentemente, un Lovemark es perfilado como una marca que inspira lealtad más allá de la razón.

Un año después y supongo que a petición de muchos escépticos, su segundo libro es publicado: El Efecto Lovemarks: Ganando en la Revolución del Consumidor. El cual incluye abundante material testimonial de consumidores, CEOs y gerentes de marca mostrando en casos de éxito (obviamente de Saatchi & Saatchi) el impacto de Lovemarks en sus vidas y sus negocios. Cabe recalcar que este libro incluye un caso costarricense con Payless ShoeSource, desarrollado por TRIBU / Nazca Saatchi & Saatchi.

A mi criterio, los casos de éxito no son suficientes para despejar las dudas iniciales de los escépticos -expertos incluidos- ya que casos igual y hasta más exitosos se han desarrollado en otras agencias del mundo, con otras marcas y bajo otras filosofías distintas a Lovemarks. El libro mismo genera nuevas interrogantes, por ejemplo: Todas estas marcas objeto de exposición ¿son Lovemarks? Si no lo son aún, ¿llegarán a serlo?. Nacionalizando la pregunta, en el caso específico de Payless: ¿Era Payless un Lovemark cuando su comunicación era gestionada por Saatchi?

Algunas de las preguntas ya existentes eran: ¿Cómo sé yo -como Brand Manager- cuándo mi marca se vuelve un Lovemark? ¿Cuánto tiempo, esfuerzo y dinero se requiere para lograrlo? ¿Cómo se mide la lealtad vinculada a la razón en función de Lovemarks? Hasta las más ridículas, ¿Si cambio de agencia mi marca deja de ser un Lovemark?

Supongo que la gran pregunta se asienta en el rol de Saatchi & Saatchi para ayudar a las compañías a moverse al status de Lovemark, ¿no es así? A dicha pregunta el Sr. Roberts contestó:

“You can’t become a Lovemark based on bullshit, advertising nonsense and twaddle. You’ve got to deliver the product. It’s got to be sequential. You’ve got to go from a Brand to a Trustmark to a Lovemark. It’s very hard to miss steps and it’s about getting through that transition. We are learning about this but we see ourselves as brand navigators. Here’s where we want to get to, but there are a lot of different ways of getting there and you will have to do lots of different things and it will take different amounts of time. Most of the people we are talking to about this have been in the brand game for 30 or 40 years. They’ve been very sophisticated and are now searching for the answer to build the top line, not the bottom line.”

En su respuesta el Sr. Roberts habla de un foco en el producto. Aunque no lo dice expresamente, asumimos que se refiere a la innovación y al mejoramiento constante de la calidad para aumentar su valor emocional en la gente. Además habla de ser secuencial, pero no trasciende más allá de la incorporación de una nueva variable en la ecuación: el Trustmark. Nuevamente, no especifica, pero mediante una traducción literaria del inglés asumimos que un trustmark es una marca en la que se puede confiar. En Internet no se habla mucho sobre este nuevo jugador. Si buscas en Google “trustmark” prácticamente todos los resultados te remiten a una corporación financiera llamada Trustmark National Bank, localizada en Jackson Mississippi que cuenta con un capital estimado de unos $8.1 billones… (¿?)

Exactamente. La respuesta del Sr. Roberts es bastante argumentativa más poco sustancial. Percibe a su organización y colaboradores como “brand navigators” aunque afirma que las marcas (brands) son cosa del pasado y que Lovemarks es el futuro. ¿Será que ese barco de marca navega a la deriva?



LA HIPÓTESIS

Con la advertencia respectiva, para tratar de esclarecer varias de estas interrogantes (a mi modo por supuesto), tuve que hilar un tanto fino en el tema, sin embargo, también lo consideré apropiado y necesario. 


Para empezar, inevitablemente hay que cuestionarse lo siguiente:

¿Cuál es el mínimo de “lovemarket share” (disculpando el término) que necesita una marca para obtener el status de Lovemark? O más bien, ¿cuántas personas leales a una marca más allá de la razón se requieren para que dicha marca sea un Lovemark?

Para mi la respuesta resulta clara. SOLO UNA. Soy consciente de que lo anterior es una aseveración importante, por eso, pensémoslo con calma: 



Si Lovemark es un título inventado por Saatchi & Saatchi pero otorgado por la gente a una marca de su elección, la realidad es que basta una sola persona que ame esta marca –cualquiera que sea- por sobre todas las demás para que ésta sea un Lovemark, por lo menos para esta persona como representante de la gente.

Por ejemplo, en el website (www.lovemarks.com) se explica de forma aparentemente cristalina el concepto de Lovemarks mediante los ejes de Amor y Respeto.


Un Lovemark es una marca con un alto grado de Amor y un alto grado de Respeto, ocupando ese lugar en el cuadrante superior derecho donde se dan las conexiones emocionales con la gente.


“Remember only the customer can decide Lovemark status. And they’ll only do it for brands that are up there in the top right, where the sun always shines.”

Ahora, una marca en el cuadrante inferior derecho (Alto Amor-Bajo Respeto) es rotulada como una moda, una tendencia, un capricho pasajero.

Low Respect and High Love. This is the land of fads, trends and infatuations. 
Last month’s gotta-haves. Next month’s has-beens. Hairstyles and Pop Stars. 
You can have a lot of fun down here but you won’t get Loyalty Beyond Reason.”

Una pop star como Britney Spears se encuentra claramente en los parámetros de este cuadrante, cierto? Bueno tal vez para la mayoría, pero no para Chris Crocker, este famoso personaje de YouTube con casi 12 Millones de Views:




Si esto no es lealtad más allá de la razón, entonces que alguien por favor me lo explique de otra forma. Acaso no resulta Britney Spears evidentemente un Lovemark para el Sr. (
o Srta.) Crocker? Probablemente si elevamos la pregunta al Club de Fans Mundial de Britney, obtendremos unas cuantas respuestas y apreciaciones similares.

Ahora bien (
haciendo a un lado los trastornos psicológicos), si mi hipótesis resultara cierta, todas las marcas o al menos la gran mayoría podría afirmar con cierta certeza que son un Lovemark, pues resultaría casi imposible demostrar que no existe al menos una persona en el mundo que la ama y le es leal más allá de sus facultades mentales o emocionales.

Aclarando un poco y me disculpo por no haberlo hecho antes. Lejos de intentar desmeritar la filosofía con la que trabajé por años, mi pretensión es estrictamente constructiva. Por eso procedo a concluir y exponer mi caso:

Yo creo que las filosofías y/o metodologías de agencia predican esencialmente lo mismo pero de forma distinta. En mi opinión personal Lovemarks es sin duda alguna la más romántica y seductora de todas. No obstante, así como las mujeres saben de antemano que el romanticismo y seducción de los hombres traen consigo un predominante interés sexual; los clientes y consumidores saben que el romanticismo y seducción de la publicidad traen consigo un interés inherentemente financiero. Lo cual no tiene nada de malo, así es el negocio y las reglas son las mismas para todos.

A mi parecer y cambiando un poco mi postura inicial, lo que Lovemarks necesita para desempañar esa enorme ventana de inquietudes, no es establecerse como una
Dirección o un Destino, sino como AMBAS. 



Si se parte de la premisa que toda marca es un Lovemark (para alguien); lo que Saatchi & Saatchi debería establecer es un CICLO DE VIDA para Lovemarks. Algo que el cuadrante Amor - Respeto no define con claridad: solamente etiqueta como Lovermark, Marca, Producto o Moda. Lo cual es parte importante de la confusión, pues no esclarece muy bien cómo se migra de una etiqueta a la otra, por lo menos no de una manera secuencial o cronológica.

Un Ciclo de Vida permitiría definir el posicionamiento y magnitud paulatina como Lovemark que las marcas de la agencia tienen en el TIEMPO=estacionalidad y el ESPACIO=market share.

Las Estrategias, Creatividad y Métricas propuestas para cada Lovemark en la agencia, se abordarían bajo los mismos pilares de Misterio, Intimidad y Sensualidad, pero en función del momento de vida que el Lovemark tenga en los corazones de la gente. Todo esto desde luego, con el fin de alcanzar cada vez niveles superiores de madurez. Con lo cual se propone entonces, una evolución constante y permanente de Lovemarks la cual deja implícita una Dirección y un Destino.

Ya para finalizar, existe la posibilidad real de que yo solo esté razonando fuera del recipiente, sin embargo, como dijo nuestro querido Francisco Pancho Terán, “no es más que mi humilde opinión y criterio de Director Creativo”.
Desde luego, cualquier opinión adicional es más que bienvenida.


CARLOS JIMÉNEZ


Fuentes

Lovemarks: The Future Beyond Brands by Kevin Roberts and A. G. Lafley (Nov 4, 2005)
The Lovemarks Effect: Winning in the Consumer Revolution by Kevin Roberts (Nov 2006)

EL LADO OSCURO DE LOS CREATIVOS



Hace poco me desperté al sonar las alarmas, tengo dos: la primera es un reloj despertador tradicional, la otra es mi televisor que se enciende cinco minutos después para sintonizar las noticias de la mañana en Canal 7. En realidad yo no veo las noticias -
mucho menos soy fan- solamente las oigo mientras me preparo para salir a trabajar sabiendo que me sirven para estar un poco al tanto de lo que sucede a mi alrededor.

Este día en particular me llamó la atención un reportaje, era sobre una empresa en San Antonio de Belén que se dedica a realizar fertilizaciones in-vitro en ganado vacuno. Aparentemente, un grupo de audaces jóvenes veterinarios e ingenieros agrónomos desarrollaron la tecnología y la están aplicando con gran éxito, convirtiéndose en los primeros en toda la Región. En medio de testimoniales y entrevistas a los involucrados, el reportero -
voz en off- alababa el trabajo de estos talentos ticos y posteriormente los presentadores del noticiero extendieron una justa felicitación en televisión nacional. Honestamente yo me alegré por ellos y compartí mentalmente la felicitación, me pareció algo muy diferente a lo que yo me dedico, no obstante, un gran esfuerzo que seguro traerá valiosos avances en la industria ganadera costarricense.

De camino a la oficina no pude evitar comparar el trabajo de estos profesionales en sus respectivas disciplinas con el nuestro, los publicistas y creativos de profesión.

Me pregunté, ¿De verdad nuestro trabajo es tan irrelevante para la gente? Digo, de fijo vemos más publitapias que vacas en las calles. Lo más cercano al ganado que se ve en la prensa son los descuentos en la Sección de Carnes de Perimercados o Hipermás. Los comerciales consumen muchos más minutos de televisión que la disputa entre el Chirriche y el Malacrianza… Entonces, ¿por qué si nuestro trabajo tiene tanto nivel de exposición a nadie le importa un carajo cuando a un publicista le va bien?

Vamos a los hechos. Cada vez que alguna agencia tica gana un premio internacional ninguna persona fuera del gremio dice nada ni felicita a nadie (
salvo la mamá del creativo). Por el contrario, la misma agencia que gana el premio generalmente paga una publicación, unos mupis o unas publitapias para anunciar con bombos y platillos el premio que recibió. Digamos que las agencias ponen más “peros” para sacar una esquela cuando muere un familiar de un colaborador que para sacar una página full color cuando se ganan un premio. Con todo el respeto que nos merecemos, ¿no es esto algo pedante y a la vez patético de nuestra parte? ¿No debería ser ésta una iniciativa de alguien más? (otra agencia sería mucho pedir… pero por ejemplo, alguno de los Medios a los que les generamos tanta plata anualmente).

Los premios nacionales son otra historia, lamentablemente no muy distinta.
PREGONERO DE BRONCE: solamente se publican los ganadores en un par de páginas del suplemento Somos Célebres que sale como 2 semanas después de la ceremonia de premiación. VOLCÁN DE ORO: una semana después, pasan el resumen de la ceremonia por Canal 33 un sábado como a las 10 de la noche con todo y cortes comerciales.

Lo cierto es que los premios solo nos interesan a nosotros los creativos; porque ni siquiera se puede decir que a las agencias (
aunque ellas se los dejan al final). Si nosotros no jodieramos con el tema año tras año, las agencias no se molestarían siquiera en hablar de ello.

Por ejemplo: si le preguntas a la gente de Contabilidad en las agencias si es razonable gastar -
no “invertir”- miles y miles de dólares en producción, pauta e inscripción de ideas para meterlas a concursar y con suerte obtener una estatuilla que no vale más de $200… ninguno de ellos te dirá que es una opción remotamente rentable. Supongo que tampoco es racional y mucho menos justo que una agencia se gaste unos $20.000 en inscripciones del Volcán en Noviembre y para Enero tiene que despedir personas porque “no hay plata”.

Para los Ejecutivos de Cuentas el tema de los premios pasa desapercibido casi toda su carrera; solo resuena cuando se pelean las entradas gratis porque todos quieren ir al Pregonero. Irónicamente, muy pocos ejecutivos acceden a pagar la entrada para asistir al Volcán. En el Departamento de Medios es básicamente lo mismo, excepto que ellos se garantizan su propia entrada al Pregonero (
por razones obvias, ellos mandan la lista) y semanas antes de eso, tienen que lidiar con nosotros los creativos para la pauta de los truchos. Fuera de eso, es igual. Aclaro, no es que los premios no les importen, es solo que es están casi de últimos en su escala de prioridades.

¿Entonces, por qué será? ¿Porqué será que religiosamente cada año los creativos entramos en esta búsqueda enfermiza de reconocimiento?

¿Para qué? Después de todo, a la gente no le importa; ellos prefieren saber de vacas preñadas con un tubo de ensayo que de un León de Oro en el Festival de Cannes. Ciertamente el reconocimiento creativo tampoco viene de los clientes, casi siempre la pieza objeto de premio no la pagaron ellos. Y a la hora de buscar una agencia, los clientes no se fijan en la vitrina con más premios, sino en el contrato con menos comisiones.

Lo curioso del asunto es que el reconocimiento viene de otros creativos como nosotros, que sirven de jurados. Además muy pocas veces ese reconocimiento se traduce en una recompensa económica inmediata, la cual no es más que el costo de la estatuilla (
unos $200 más al mes, lléndole bien). Excepto, cuando cambias de agencia y negocias un sueldo mucho mayor al que te pagaba la agencia con la que ganaste el premio. Pero no se trata de eso, no se trata de ganarte un premio para después renunciar y ganar más plata en otro lado. Muchos creativos ganan premios y siguen en la misma agencia sujetos únicamente a los aumentos de ley. También hay creativos que ganan más plata que premios en una agencia y son felices así. Cualquier creativo que hable inglés podría ganar mucha más plata en un sportbook si se lo propone y sin premios de por medio, pero no lo hace.

¿Entonces? Si no es por plata (del todo), no es por la agencia, la gente o los clientes. ¿Por qué todo el esfuerzo? ¿Por qué sacar el tiempo para pensar y tirar una idea sobresaliente, pulsear la aprobación, buscar la plata para producir, para pautar, para inscribir y al final tener que cruzar los dedos para que te toque el premio a vos y no al creativo de la mesa de al lado…?

Es simple, porque los creativos somos egoístas, arrogantes, inseguros y envidiosos. Solo nos importa la gloria individual ante un grupo insignificante de personas que hacen exactamente lo mismo que nosotros. Los cuatro mismos gatos a los cuales vemos juntos solo 2 veces al año (
3 contando la fiesta de La Comuna).

Es la verdad, aceptémoslo de una vez. Es precisamente esa la razón por la que nos cuesta tanto surgir a nivel mundial, porque cada creativo está solo en su puesto, no importa la agencia donde esté. ¿Cómo se puede obtener un gran nivel internacional si ni siquiera somos buenos para brindar reconocimiento local? Por el contrario, a la primera oportunidad intentamos traer abajo las buenas intenciones de crecimiento creativo mediante ataques personales disfrazados de “críticas constructivas”. La norma popular es: “si gana y no es de tu agencia, no aplaudes”. Es más, casi todo el material creativo de otras agencias inscrito en festivales te parece malo, en el fondo sabes que es trucho como el de tu agencia, pero no es malo, solo te asusta pensar que al final resulte mejor que el tuyo.

Este es el lado oscuro de nuestra profesión y me avergüenza porque es el causante de tantos intentos fallidos para conformar un Círculo Creativo Costarricense que vele por el sano desarrollo de la creatividad tica sin tener que delegarle la función a ASCAP quien lo intenta con ganas, pero nunca parece complacernos.

La luz que se necesita para que esto cambie, se encenderá el día que dejemos nuestros egos a un lado y nos demos cuenta que los premios son un reconocimiento simbólico al esfuerzo por pensar diferente, por no conformarse con trabajar para justificar el salario. Pero no solo eso, también hace falta otra cosa: hace falta aceptar que todos quienes inscribieron piezas creativas son merecedores del mismo reconocimiento y de nuestro respeto, porque ellos tampoco se conformaron.

No puedo concluir habiendo simplemente planteado el problema, hay que proponer alguna solución. Por eso decidí que yo quiero encender esa luz, por lo menos de mi lado. Para eso voy a tomar acciones sencillas y al alcance de cualquier creativo publicitario costarricense. Primero que todo, seguiré tirando ideas e impulsando a mi gente para que esta pequeña agencia a la que represento, figure creativamente y nunca sea de las conformistas.

Segundo, continuaré apoyando esfuerzos como el de Clandestina, la escuela tica para creativos, la cual ha contado con mi soporte y contribución voluntaria desde su primera generación. Es ingenuo intentar curar las relaciones actuales entre creativos de agencia, el gremio está ya muy contaminado. Igual hay que hacer el intento, pero es mejor tratar de que los nuevos creativos no aprendan nuestras malas mañas. Después de todo, ellos terminarán ocupando nuestros puestos tarde o temprano. Aprovecho para re-plantear una frase que una vez un creativo junior malinterpretó:
“Para ser creativo tenés que creértela, pero no demasiado como para dejar de creer en los demás”.

Y por último, aplaudiré todos y cada uno de los Pregoneros y Volcanes que se entreguen de ahora en adelante, independientemente si son para mi agencia o para alguna otra. Además, extenderé una felicitación vía email a los compañeros directores creativos y agencias ganadoras de premios nacionales e internacionales. Es así de sencillo, si a un veterinario y sus vacas los felicitan por televisión nacional, a los creativos nos pueden felicitar por correo.

Lo anterior no es nada del otro mundo, son simples ejercicios para minimizar el ego con el fin de darle más espacio al profesionalismo. No sé a ciencia cierta el resultado o el impacto de estas acciones, pero las haré porque me reuso a seguir viviendo en la oscuridad, atrapado en este círculo vicioso que no lleva a ninguna parte. Prefiero morir en la luz -si fuera el caso- pero con algo de dignidad.

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